Me diste esperanza cuando más la necesitaba

Me diste esperanza cuando más la necesitaba. Me mostraste luz cuando lo único que veía era oscuridad. Agarraste mi mando cuando las cosas se pusieron duras. Salvaste mi vida y nunca podré agradecerte lo suficiente.




“Hay algo que deseo con toda mi alma y es que Dios este presente en mi corazón, que nunca deje de habitar en mi vida ni en mi pensamiento, que jamás me canse de pronunciar su nombre y encomendar todo lo que hago para contar con su bendición. Quiero ser un instrumento de su palabra y de su amor infinito”.





Loading...