Dios nunca nos abandona y su providencia jamás permite que caiga sobre nosotros, una prueba superior a nuestras fuerzas.

Dios nunca nos abandona y su providencia jamás permite que caiga sobre nosotros, una prueba superior a nuestras fuerzas.

La voluntad de Dios no te llevará donde su gracia no te puede sostener.



“Cuando estoy un poco nostálgica mi único refugio es acercarme más a Dios para obtener el consuelo que necesito, me pongo a leer su palabra y hago algunas alabanzas para sentirme más reconfortado. Podrán haber junto a mi muchas personas que intentarán animarme, pero no lo conseguirán porque el único que ejerce su gran poder sobre mí es el creador Divino”.





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